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Los
villancicos y los aguinaldosEn los siglos XV y
XVI se cultivó en España la forma poético-musical del villancico.
Populares entre nobles y plebeyos, consistían de
poesías, de temas sagrados o amorosos, montadas en
música, a tres o cuatro voces, que empleaban un sencillo
contrapunto de nota contra nota. La más famosa
colección que existe de esta forma aparece en el Cancionero
de Palacio, publicado en 1500. Los villancicos
servían para hacer los tradicionales relatos de Navidad
y otros temas bíblicos, se empleaban en representaciones
religiosas alegóricas en los atrios de las iglesias y
fueron escritos tanto por poetas populares como por
autores del calibre de Gil Vicente, Juan de Encina y el
propio Lope de Vega. Los villancicos vocales (sin
acompañamiento) así como los que empleaban instrumentos
para acompañarse eran muy populares en toda la
Península Ibérica. Fue la Iglesia Católica quien
difundió en América esta heredad de villancicos,
mayormente aquella asociada con las Fiestas de Pascuas de
Resurrección y Navidad. Los primeros villancicos
europeos fueron de metro libre e irregular, su acento
dominado por la prosodia. Los que llegaron a América, ya
adentrado el siglo XVI contienen más elementos
populares, se hacen más regulares y su fraseo es más
mecánico, por lo que fue fácil a los primeros
puertorriqueños el trasladar a otros ritmos de
invención propia y (más tarde) de origen africano,
algunos cantos, particularmente en las devociones de
Santo Rosario y otrs novenas de santos. Para fines del
siglo XVII los colonos de la isla habían transformado el
villancico en una forma urbano-popular, eliminado la
costumbre de cantar a cuatro o tres voces, suplantándola
con una simple melodía "requintada" o cantada
a terceras con acompañamiento de instrumento de cuerdas
y en las iglesias, armonio u órgano. Con el tiempo se
les llamó villancicos a cantos religiosos con la
temática de la Navidad o la vida de Cristo, a diferencia
de otros que trataban asuntos más profanos: los
aguinaldos.
El
aguinaldo llegó a Puerto Rico junto con el villancico.
Fue, también, en origen, una forma polifónica, pero
perdió rápidamente su carácter contrapuntístico hasta
quedar como una simple melodía cantada y acompañada por
instrumentos. En Andalucía, se usaron aguinaldos para
acompañar a grupos que salían de casa en casa en
Navidad buscando obsequios emulando la búsqueda de José
y María por los establos de Belén. En Puerto Rico la
costumbre se transformó en la trulla: una fiesta
progresiva, en la que un grupo de amigos provistos de
instrumentos, va armando fiesta de casa en casa,
aumentando el grupo con los residentes de las casas
visitadas hasta terminar en una gran fiesta, o asalto,
en una residencia a cuyo dueño se le ha prevenido de la
visita.
La mósica
del aguinaldo fue siempre de origen popular y siempre se
usó para acompañarla, aquellos instrumentos de pueblo:
vihuelas, panderetas, pitos, cencerros y castañuelas.
Aún hoy, en las Misas de Gallo, los aguinaldos son
acompañados con la percusión del pueblo.
El
distinguido folklorista doctor Francisco López Cruz, en
su obra El aguinaldo y el villancico puertorriqueño,
resume las diferencias entre los aguinaldos y villancicos
populares de la actualidad como sigue:
- En el
villancico, el compás varía de obra en obra, el
ritmo no tiene régimen, tiene una armonía
variada, la métrica y la forma poética son
libres, es de origen urbano y lo canta un coro
con solista, o sin acompañar. (Se notará que
esta forma se acerca bastante a la original
española).
- El
aguinaldo es una forma más rígida, tradicional,
caraterísticamente popular. Se escribe siempre
en 2/4, abundan los tresillos y las síncopas; la
armonía se basa en una fórmula que se repite y
se usa como texto, a décimas o cuartetas
hexasilábicas. Nunca se canta a coro y a menudo
lo interpretan dos cantantes alternados. Siempre
lo acompaña un conjunto de cuerdas con
percusión. Como se verá, es una forma que
evoluciona dentro de la brega popular.
En Puerto
Rico, el aguinaldo ha desplazado al villancico en la
tradición de Navidad. Los cantos navideños versan en
gran mayoría sobre temas más profanos, la comida, la
fiesta, y el amor erótico. Los aguinaldos van
corrompiéndose con ritmos de guaracha y otras
combinaciones urbanas importadas de otras islas. El
villancico se mantiene bastante puro dentro de las
iglesias y se cantan dentro de la "tradición
vieja"... Es el vehículo favorito del compositor
culto.
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