Norberto Calez nació en un campo de Yauco de 1898, y comenzó su vida de
músico tocando el requinto de tres cuerdas. A los 12 años se dedicó a tocar
bailes en los campos vecinos y adoptó el cuatro como su instrumento preferido.
Conoció a todos los grandes cuatristas de principio de siglo, y a pesar de que
en 1940 un terrible accidente le cercenó el dedo índice y el dedo medio de la mano
izquierda, superó esa dificultad y continuó practicando el arte.