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Las variedades del Seis
El seis constituye la espina dorsal de la música puertorriqueña. Es sin duda el
más popular de todos los aires musicales que canta y baila nuestro campesino. La
melodía del seis es sencilla. Su armonía y su acompañamiento también son sencillos.
Los instrumentos que lo suple son el cuatro y la guitarra.
El seis, parte importante de nuestro folklore que estaremos detallando durante las
siguientes semanas. No pierdas la oportunidad de aprender algo sobre nuestra
música, muy en especial del ritmo del seis.
En esta sección estaremos describiendo algunas variedades del seis. También
incluiremos el sonido de algunos de éstos.
Seis Chorreao
El seis chorreao es el preferido del campesino puertorriqueño. Con su música se
logra el más alegre, móvil y ágil de cuantos bailes existen en la Isla. El
jíbaro dice que este seis se baila "valseando" y así es realmente. Por
la rapidez de sus movimientos, se requiere que las parejas giren vertiginosamente
alrededor del salón en posición cerrada, manteniendo los pies pegados al piso, sin
levantarlos en ningún momento, mietras dan vueltas a izquierda y derecha.
El movimiento de los bailadores nos da la impresión de pies que se escurren o
deslizan, sin golpes en el piso. Ruedan como si fuesen patines muy bien lubricados
que resbalasen. Si observamos de cerca dan la impresió de pies que se van chorreando.
El seis chorreao es un baile muy viejo que ha resistido el embate de nuevas
influencias, predominando en el gusto del verdadero pueblo, especialmente el de los
campos.
Seis Bombeao
El seis bombeao es el único que no se canta. Su ritmo es movido como el del
chorreao. despues de haberse bailado algunas piezas, alguien grita:
"Bomba, el que sea feo que se esconda"
Ya esto es un aviso que indica a los músicos el deseo de algunos bailaores de
escuchar y danzar un Seis Bombeao. La bomba es un requiebro o una sátira. En
una cuarteta se expresa odio o amor. Se manifiestan celos o se dice algo jocoso.
El siguiente es un ejemplo de bomba:
No te fíes de ojos verdes
que ojos verdes son traidores;
unos ojos verdes fueron
la causa de mis dolores.
Seis de Controversia
El Seis de Controversia dramatiza un diálogo poético musical entre dos
versadores o entre dos de sexo opuesto. La música puede ser un Seis Chorreao
o la del Seis con Décimas. Si los protagonistas de la contienda se ponen
de acuerdo para abordar un tema con décimas aprendidas - es sorprendente la memoria de
estos trovadores - la música del Seis Chorreao es la que generalmente piden a
los músicos. Pero si deciden improvisar, lo hacen con la música del Seis con
Décimas.
La controversia es una diversión, o quizás un desafío, que se reviste de gran
solemnidad y respeto al oponente. Ambos trovadores se afanan por impresionar del
modo más convincente a los espectadores, los cuales, corrientemente, se olvidan del baile
para saborear el modo en que cada cantaor va deshilando la melodía de su trova y
redondeando la rima de su décima.
En otras ocasiones se plantean problemas y se hacen preguntas en las décimas.
La controversia fue siempre una tradición que se llevó a cabo no sólo en bailes y
diversiones sino también en fiestas institucionales y en otras celebraciones de
importancia en el país.
Seis con Décimas
El Seis con Décimas es el más lento de todos los seises y el que
más se presta para la improvisación por que su lentitud permite dar tiempo al trovador
a encontrar el verso que rime, y así rendondear a su gusto la décima. Proporciona
un momento poético durante el cual se olvida el baile. Es el único seis que no se
baila. Uno de los aspectos interesantes del mismo es la controversia.
Los concurrentes a este desafío poético-musical muestran, a veces, una actitud
casi reverente. No es difícil advertir en muchos una posición odólatra hacia
algunos trovadores, cada uno de los cuales tiene "su público".
Frecuentemente, algún verso de la décima de esta forma musical tiene más de ocho
sílabas. En no pocas ocasiones, la razón de ello es la incoporación de frases
como bendito, nena, oye fula, etc. Lo advertimos con disgusto en seguida que leemos
la décima. No sucede así, sin embargo, cuando la escuchamos cantada: el ritmo se
mantiene en su movimiento inicial y nada queda fuera de balance. Por el contrario,
es una situación en que el trovador aprovecha para anticipar, con esas sílabas
excedentes, la frase musical, lo que presta mayor gracia al cántico y permite al cantaor
exhibir su ágil imaginación y su envidiable sentido del ritmo.
Seis Sonduro o Seis Zapateao
En el repertorio de los bailes de Puerto Rico hay algunos que son zapateados,entre
otros la guaracha y el vals.Todos son derivados de bailes españoles.En efecto, el sonduro
es un seis zapateado.La influencia la señala Alonso cuando dice; "Así en
las cadenas y en el fandaguillo, cualquiera reconoce una degeneración de las
seguidillas y del fandango; al paso que en el sonduro también se ve algo del
zapateado".
"El sonduro es una especie de zapateado pero con tales arranques
de entusiasmo que no sólo baila la pareja única que está en el centro de la sala, sino
que hace mover a cuantos hay en ella; cruje la tablazón del piso; y aquel estrepitoso
repique de pies descalzos con un dedo de suela natural, o bien calzados con suelas llenas
de clavos, se hace oir en el silencio de la noche más lejos que los instrumentos,
que por cierto no alborotan poco.Todo este ruido le hacen un par de pies, son los del
varón, pues que la hembra no tiene en él ninguna parte; vanse revelando a medida que se
cansan, y así no es extraño oír por mucho tiempo un rumor que parece imposible que lo
cause un solo hombre".La música para bailar el sonduro o zapateao puede
ser la de cualquier seis que sea movido y alegre. El chorreao parese ser de los
favoritos.
Seis de Portalatín
Portalatín fue un famoso músico de cuatro.Viajó por todos los pueblos de la isla y
su fama crecía cuanto más se le escuchaba. En una corta estada en el pueblo de
Naranjito, Portalatín dio aconocer un seis que nadie había escuchado.Los músicos del
pueblo lo aprendieron y el autor de esta obra lo escuchó desde su adolescencia.Con el
tiempo, la tradición le ha puesto un nombre:Seis de Portalatín.
La música de este seis coincide con la que le tararearon-según versión suya-a Nydia
Ríos de Colón, investigadora de los bailes de Puerto Rico, cuando le bailaron un seis en
el Barrio Bucarabones de Toa Alta.
Seis de Pepe Orne
Pepe Orne fue un músico de cuatros y de guitarra admirado por la destreza con
que tocaba ambos instrumentos.Este popular músico dejó por la jurisdicción de
Barceloneta un seis que andando el tiempo habría de quedar para la posteridad con el
nombre de su divulgador. La información la recogió el autor en el año de 1950,
en el Cruce Dávila del pueblo de Barceloneta, de labios de Benito de Jesús,agricultor y
músicode cuatro,de 70 años de edad.Como en los demás seises, la música del de
Pepe Orne es el desarrollo de un tema.
Seis de Andino
Julián Andino fue un violinista, compositor y director de orquestas, de la segunda
mitad del sigloXIX y principios del actual. Dejó muchas composiciones, entre otras, el
seis que lleva su nombre.
El Seis de Andino tiene carcterísticas que no tienen los demás seises.
He aquí algunas:
- Es el único seis publicado. La edición data de 1910.
- Es el único seis que formaba parte del repertorio de las orquestas y que se tocaba para
finalizar un baile.
- El el único seis que se interpreta cambiándose la tonalidad del tono mayor, al menor,
y al mayor para terminar.
- Es el único seis en que el ritmo se acelera cuando va a terminarse la interpretación
- Es el seis menos popular entre el músico campesino. Cuando un músico jíbaro toca el Seis
de Andino lo hace para desarrollar el tema, como lo hace con los demás seises.
Así, sin cambiar del tono mayor al menor-como hace la orquesta-el músico
campesino elabora, sobre la armonía del tema, una serie de variaciones tan distintas de
la edición de Andino que bien podría llamarse por otro nombre. En efecto, lo
llaman cagüeño, aunque se inicie el mismo con el popular tema del Seis de
Andino.
Seis Enojao
El Seis enojao dramtiza un momento de enfado entre el hombre y la mujer.
Ambos bailaores se mueven con aspecto de ofendidos sin dejar de danzar en el estilo
llamado Valseao. Se viran las parejas dándose la espalda y continúan en
esa pocisión un largo rato, sin dejar de llevar en momento alguno el compás del seis.
A mediados del baile se advierte un cambio de actitud sentimental. El varón
se torna fino y amable, galante y conquistador. Frente a esta galantería varonil,
se observa desdén femenino y flirteo a la vez. Y continúa el baile, de espaldas,
dando vuelta las parejas, simulando persecusión, huída, galanteo, hasta que hombre y
mujer acaban por entenderse. Así reconciliados van dando término al Seis
Enojao.
La música para bailar este seis puede la de cualquier que se caracterize por un ritmo
alegre y movido.
Seis Amarrao
El Seis Amarrao se baila generalmente después del Seis Enojao.
El baile reconoce que después del resentemiento viene la reconciliación y se ha
de juntar de nuevo la pareja bailando pegaditos, amarraos, en posición cerrada
de salón. No hay que decir que este seis y el enojao representas una escena de
amor y desprecio, de coraje y conciliación. La música con que se baila este seis
amarrao es - como en el caso del enojao - la de cualquiera de los seis
alegres y jugetones.
Seis del Juey
El Seis del Juey es uno de los bailes que ponen en escena gestos imitando lo
movimientos de animales. Cualquier seis alegre puede servir de fundamento musical
para este baile.
Seis de la Culebra
El Seis de la Culebra es otro de los bailes que traen a la escena el
comportamiento de animales. Se caracteriza por su alegría contagiosa. La costumbre
de imitar a los animales no es solamente evidente en el seis de la culebra. Hay
otros ritmos con este mismo elemento. En la actualidad, no hay jarana familiar ni baile
social en que no se baile una guaracha, merengue o cualquier otro baile alegre para
terminar la fiesta. Y poco a poco, los concurrentes se colocan uno detrás del otro,
en fila, atrayéndose, mientras la cola va creciendo hasta que, de tan larga, los que
están a la cabeza no pueden ver, aunque lo intente, alos que están en el rabo. El seis
de la culebra se puede bailar como cualquier seis alegre.
Seis Matatoros
El Seis Matatoros imita la lidia torera. Parece haber gozado de mucha
popularidad en la época en que se practicaba el deporte del toreo en Puerto Rico.
Cayetano Coll y Toste recoge unas notas que dan fe del entusiasmo por los toros en esa
época: "Esta tarde se lidiaron en la plaza, doce toros, que la divirtieron con mucho
gusto, del numeroso concurso que asistió: habiendo hecho matar cuatro de ellos, que
repartieron entre los pobres." Cualquier seis alegre sirve bien como fondo
musical para el matatoros.
Seis Mariandá
El Seis Mariandá es un baile con música alegre y jugetona. Su gracia se debe
al ritmo sincopado que lo caracteriza. Se baila como el seis chorreao. La
doctora Maria Cadilla lo describe: "Su aire es vivo, de allegreto. Se baila
en los campos y en él las parejas dan vueltas, separadas, acercándose a veces, y otras
se separan, siguiendo de este modo en continuo vaivén". Existen varias
versiones para el mariandá. La copla luce mejor que la décima en el mariandá. El
trovador campesino lo sabe, la prefiere y la usa con más frecuencia.
Seis Villarán
El Seis Villarán seguramente es uno de esos que llevan el nombre del músico
que los popularizó. Como en el caso del mariandá, la música es sincopada.
Por eso, su movimiento rítmico es retozón y divertido, festivo y saleroso. Se
presta, como el mariandá, para la copla mejor que para la décima. Tanto el seis
mariandá como el seis villarán pueden tocarse para el seis bombeao.
Seis Bayamonés
El Seis Bayamonés es otro de los que se caracteriza por su gracia rítmica.
El movimiento sincopado de su ritmo alegre la da agudeza y humorismo. El
desarrollo del tema varía de acuerdo con la imaginación del músico.
Seis Mapeyé
El Seis Mapeyé es uno de los más recientes del cancionero puertorriqueño.
Su nombre puede haberse derivado de la persona que lo popularizó, que pudo haberse
llamado Pedro. A los Pedro suelen llamarles Peyo y también Peyé. En esta caso, se
trata del hermano Peyo, hermano Peyé. El jíbaro suele decir "mano" por
hermano. Así que "mano" Peyé no es expresión ajena al léxico de nuestro
campesino. Parece lógico que el vocablo "Mapeyé" surja de "mano
Peyé" Esta derivación no suena extraña cuando pensamos en la costumbre
puertorriqueña de bautizar algunos seises con los nombres de los músicos que la
popularizaron.
La música del Seis Mapeyé está acompañada de una armonía que contiene lo
que suele llamarse tónica andaluza.
Seis de la Enramada
El Seis de la Enramada es un baile que se celebra al terminarse una cosecha.
Constituye una verdadera celebración para obsequiar a los que contribuyeron al
éxito de la vendimia. Es un baile típico de fiesta de acabe. Los
adornos y ramos de flores en la casa y en el batey justifican el nombre de Enramada.
A veces se baila bajo un cobertizo hecho de ramas.
Seis del Machete Amarrao
El Seis del Machete Amarrao es un baile de galanteo. No requiere un ritmo muy
rápido. El Seis de Comerío, el zapateao o el Seis de andino
pueden servir de fundamento musical.
Seis del Dorado
El Seis del Dorado es uno de los seis cuyo título no indica coreografía. Se
puede bailar en cualuier estilo. COn la música del Seis del Dorado se puede bailar
el Seis Ñangotao o el Seis del Machete amarrao, o cualquiera de aquellos cuyos pasos no
requieran una gran velocidad.
Seis Fajardeño
El Seis Fajardeño es uno de los preferidos y amados por el jíbaro de la
parte oriental de la isla. No es tan lento como el Seis con Décimas, ni tan movido
como el Seis Chorreao o cualquiera de los "tumbaos". Es un favorito de
trovadores y es cómodo para bailar. El nombre que lleva indica su procedencia, el pueblo
de Fajardo.
Seis Valseao
El Seis Valseao es aquel que se baila con el aire y la voloptuosidad del vals,
aunque con el ritmo y los pasos del seis. El nombre no se refiere a ninguno en particular.
Cualquier seis sirve para bailarlo.
La manera de bailar todos los seises en los años que corresponden a la última
generación ha ido caracterizándose por la tendencia al valseao, quizás, porque es
cómoda y complace más a los menos diestros.
La tendencia a valsear el seis tiene ya sus raíces en la tradición. La siguiente
descripción de Alonso, refiriéndose al seis, nos lo dice: "... colócanse las
mujeres frente a los hombres en hilera, se cruzan varias veces, zapatean un poco en
ciertos compases marcados por la música, y terminan valseando lo mismo que en la
contradanza".
Seis de Oriente
El Seis de Oriente es el más popular de todos los que se cantan en la parte
oriental de la isla. Se le llama como a la melodía con que el trovador canta la
décima. El fundamento armónico que provee el cuatro y la guitarra se logra mejor
con el Seis fajardeño. Es decir, mientras el trovador va cantando la melodía del
Seis de Oriente - como se llama tradicionalmente - los músicos van adornándolo con
variaciones sobre el tema del Seis Fajardeño.
El Seis de Oriente se difundió por la radio a iniciativa, entre otros, de la Jibarita
de Canóvanas, Milagros Carrillo, en sus años de adolocente, y por la exquisita cantante
de aires jíbaros, La Calandria, de San Lorenzo. Esta ha cantado mejor que nadie
este primoroso estilo de seis.
Seis Una y Una
Todos los seises cuya armonía se basa en los dos acordes fundamentales de la tonalidad
que el músico jíbarao llama primera y segunda posiciones son seises Una y una.
El nombre da la fórmula de su acompañamiento. Pertenecen al grupo, entre otros, los
siguientes: bombeao, Portalatín, Mariandá, bayamonés y Villarán.
La idea de que el Seis Una y una tiene su nombre por la forma en que dos
trovadores cantan en controversia, es decir, que uno canta una décima y el otro contesta
con otra, carece de fundamento. Este seis se llama Una y una aunque no se cante.
Seis del Sombrero
El Seis del Sombrero es un baile en el cual participan varias parejas. Estas
se cambian entre sí el sombrero de uno de los danzantes, sin dejar de moverse al compás
de la música. El cambio de sombrero continúa y se prolonga lo mismo que la música
del seis. Según va desarrollándose el baile, se advierten en los rostros de los
danzantes ciertos gestos de coquetería, desprecio, enfado, afecto . . .
El Seis de =Sombreo se presta para que lo bailen personas que no se conocen,
pues los ayuda a relacionarse. Es un gran recurso para hacer amistades. Es un
baile acogedor que va bien con cualquier seis que sea alegre.
Seis del Pañuelo
El Seis del pañuelo, como el del sombrero, es un baile que logra que surja
calor humano y comunicación entre un grupo que se reúne por primera vez. Tiene
mucho del estilo de los pasos de bailes del pañuelo de distintos sitios de América y
España. Cualquier seis ligero -si es tumbao, mejor- puede tocarse mientras se desarrolla
la coreografía del Seis del Pañuelo.
Seis Tumbao
Seis tumbao es todo el que se caracteriza por su ritmo sincopado. La
síncopa presta al movimiento de la música un aparente y delicioso desbalance.
Parece como si se marchara al revés o como si la música fuera dando tumbos o
cojeando. De ese tumbo, de ese vaivén, nacen su gracia y donaire. Por eso los
seises tumbao, Villarán, bombeao, Mariandá, bayamonés, son festivos y
retozones.
Para muchos músicos, Villarán y Mariandá son la misma cosa. Ambos son seis
tumbao. A veces cuando se les pide un seis tumbao, tocan cualquiera que sea
sincopado, ya sea Villarán o Mariandá.
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