Ladislao Martinez (Ladi) nació en el barrio espinoza de Vega Alta el 27
de junio de 1898, descendiente de una típica familia de campesinos. A los seis
años Ladí se mudó con su familia al pueblo de Vega Alta para realizar su educación
escolar. Su aficción por el cuatro nació desde que era muy niño y sus primeros
mentores fueron el "correcostas" tocador de cuatro Joaquin Gandia "La
Paloma" y Carlos Soriano, de Vega Baja. Cuando emigró a San Juan, ya era un
cuatrista de altura, lo que es prontamente reconicido por los músicos de la capital que
le invitan a tocar con varias agrupaciones y, sobre todo, en programas de la recién
inaugurada radio.
En 1932 ingresó en el conjunto del programa "Industrias
Nativas". En 1934 organizó el Grupo Aurora, en el que figuraron también Felipe
Goyco y el cantante Claudio Ferrer. El Grupo Aurora gozó de gran fama y sirvió
como bastión de la música nativa. Fue el primer tocard de cuatro que apareció
como solista en la radio puertorriqueña (WKAQ) en el programa "Los Jíbaros de la
Radio" y en Nueva York (donde vivió) de 1949 a 1965) en "la Voz Hispana del
Aire". Ha hecho innumerables grabaciones para las casas RCA, Vergne y Sol de
Borinquen.
Ladí es el gran cultivador de la mazurca y según el doctor López
Cruz. la persistencia de esta forma folklórica se debe mayormente a la labor de Ladí.
En su presentación del disco de la música de Ladí que ha hecho el Instituto de
Cultura Puertorriqueña (ICP/MP8) dice López Cruz: "Las mazurcas de Ladí, sus
valses, su estilo de tocar el instrumento, todo ello es objeto de imitación de parte de
los demás músicos de cuatro. ¿Qué cuatrista puertorriqueño hay que no conozaca la
mazurca Aurora? Esta y otras mazurcas de Ladí han servido de inspiracion y modelo para
que otros cuatristas se hayan decidido también a componer repertorio propio. Hoy es
difícil encontrar un cuatrista boricua que no haya compuesto alguna mazurca. No hay duda
alguna que esta tradición... en no poca medida ha sido determinada por la obra de
Ladí"
Ladislao Martinez, mejor conocido como, el Maestro Ladí, es sin duda
alguna un inmortal en nuestra música de tierra adentro.