El Tiple
Puertorriqueño
Tan antiguo como la conquista, tan
borincano como como el cuatro, el güiro y la bordonúa.
El tiple, instrumento que hasta
principios del presente siglo fue protagonista del
folclor puertorriqueño, ha comenzado a dejar escuchar
nuevamente sus acordes al despertar de un letargo de poco
más de seis décadas
Los investigadores sitúan sus orígenes
en los ascentrales asentamientos de las culturas árabes
desde donde se extendió más tarde a las Isalas
Canarias.
En este archipiélago surgirían los
artesanos con mayor habilidad en su manufactura,
particularmente en Fuerteventura y Tenerife, ínsulas
cercanas de la costa africana.
Posteriormente, durante el siglo XIV, el
tiple cruzó el Atlántico con las primeras migraciones
europeas hacia el entonces recién descubierto
"Nuevo Mundo". Así nacería el tiple
puertorriqueño, fruto del ingenio nativo que suplió con
inventiva las limitaciones materiales y de conocimiento
para la elaboración del instrumento inspirado en el que
trajeron los españoles.
Durante los siguientes cuatro siglos este
instrumento jugó un papel predominante en la expresión
autóctona musical puertorriqueña debido,
principalmente, a que era mucho más asequible al jíbaro
de tierra adentro, en contraste con el cuatro, la
guitarra y la bordonúa que prácticamente constituían
artículos de lujo ochenta años atrás.
En aquellos tiempos la construcción del
tiple atendía a un proceso más rudimentario que sus
congéneres. Sin la elaboración estructural del cuatro,
el tiple podía ser confeccionado de una manera más
primitiva, razón por la que su uso era tan generalizado.
Paulatinamente, otros instrumentos de
cuerda fueron mas accesibles, razón que propició que el
tiple pasase eventualmente al olvido, hasta que en el
segundo lustro de los 80 el destacado folclorista
Francisco López Cruz - fallecido en 1988 - inició un
proyecto destinado a revitalizar ese instrumento para
devolverle su vigencia de la misma manera como antes lo
había hecho con el cuatro y la bordonúa.
La palabra tiple quiere
decir más elevado, significado que atiende a su
característico sonido de aguda brillantez que contrasta
con el tono más grave de otros instrumentos de cuerdas.
En su confección se utilizan maderas
tales como el guaraguao, el cedro, el laurel o la caoba,
que al ahuecarse forman una enteriza caja armónica que
luego es recubierta con una madera blanda, como el
yagrumo hembra.
Tiples - Requinto,
Doliente y Tiplón
Existen diversas clases de tiples según
la región en que se fabrican. El más popular en la
montaña es el Tiple Doliente, de
dieciseis trastes y cinco cuerdas, cuya afinación se
hace en la nota "Do". En la zona costanera, los
tiples de mayor presencia son el Requinto
- de diez trastes y tres cuerdas, afinado en
"Si" - y el Tiple con Macho o Tiplón
- de dieciocho trastes y cinco cuerdas - afinado en
"Mi"
Uno de los problemas perpetuos que ha
enfrentado la difusión de este instrumento radica en la
falta de un consenso en cuanto a qué tiple - y con cuál
afinación - debe marcar la pauta como arquetipo del
género.
Fragmentos tomados de El Nuevo Día - 18
de mayo de 1991 - por Mario Alegre Barrios
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